Fenómeno de ‘El Niño’ entró golpeando la oferta de alimentos comenzando el 2010
La mayorÃa de precios subieron en enero, a pesar de que el ministro de Agricultura, Andrés Fernández, insistió en que el efecto negativo para los consumidores se reflejarÃa en productos como la papa.
Es más, el propio funcionario reconoció este lunes que todos los grupos del rubro de alimentos registraron alzas en el primer mes del año.
Según los resultados de la canasta mensual de Portafolio, las cotizaciones de los principales productos de la dieta alimenticia registraron un incremento promedio de 1,59 por ciento en enero pasado, mientras que en el mismo periodo de un año atrás habÃan subido apenas 0,69 por ciento.
Los productos que más se encarecieron fueron los tubérculos (papa y yuca), al igual que las frutas y las hortalizas de hoja. Este comportamiento, que ya habÃa sido advertido por el Banco de la República y la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), fue producto de las heladas en la Sabana de Bogotá, el Altiplano Cundiboyacenses, y en algunas zonas de los departamentos de Cauca, Nariño, Caldas y Antioquia.
De acuerdo con el gerente del Emisor, José DarÃo Uribe, el seguimiento hecho a lo largo del mes a la evolución de los precios de los alimentos permitió advertir el nivel de los incrementos que ahora son confirmados con la medición de la canasta de Portafolio.
Incluso, el reporte del Ministerio de Agricultura se refiere a alzas promedio de 2,15 por ciento en enero pasado, en las principales centrales mayoristas del paÃs.
La escasez estaba pronosticada
En realidad, la tendencia creciente que mostraron los precios de los alimentos en el primer mes del año estaba prevista. Productos como la papa, no solamente han sido afectados por la reducción del área sembrada, luego de un año en que los precios estuvieron muy bajos, lo que afectó la rentabilidad de los productores, sino por el comportamiento del clima y la agudización de la sequÃa en el arranque del 2010.
El ministro de Agricultura, le dijo hace 20 dÃas a Portafolio, que este era el único producto que podrÃa tener un incremento significativo en enero y en el primer trimestre, debido a los efectos de la sequÃa y las heladas.
En efecto, según las cifras del Sistema de Información de Precios, la papa se encareció en enero, debido principalmente a la menor oferta proveniente de la Sabana de Bogotá y los departamentos de Boyacá y Santander. En Tunja y Villavicencio las alzas superaron el 11 por ciento.
De la misma manera, el mes pasado disminuyó el abastecimiento de hortalizas, tales como berenjena, calabaza, espinaca, brócoli, habichuela y frÃjol verde en vaina. En Bogotá, los precios de estos productos se encarecieron 6 por ciento, en promedio.
Los productos procesados que más subieron de precio fueron: panela, pastas alimenticias, mantequilla y chocolate. En frutas, los incrementos de precios no tuvieron un alto impacto, pues los que más subieron (naranja, patilla, granadilla y mandarina) son sustituibles por productos de menor valor.
En cambio, los reajustes hechos en enero a los precios de productos como arveja verdeseca, garbanzo, arroz y maÃz blanco trillado, sà afectaron los costos de la dieta diaria. Lo que más preocupa es que las alzas seguirán presentándose al menos durante los próximos dos meses.
La tendencia alcista no cederÃa en febrero y marzo
Durante los próximos dos meses, los consumidores colombianos tendrán que soportar nuevas alzas en los precios de los alimentos. La razón, las previsiones del Ideam sobre el estado del tiempo indican que la sequÃa se prolongará hasta mediados de abril próximo, lo que indica que puede haber nuevas heladas y se mantendrá el bajo régimen de lluvias.
Esta situación podrÃa complicarse aún más, pues la falta de lluvias impide la realización de siembras, lo que indica que las cosechas se retrasarán entre uno y dos meses, es decir que el pico de la recolección de alimentos se trasladarÃa a agosto y septiembre de este año.
Sin embargo, los analistas, el Gobierno y el Banco de la República esperan que el abastecimiento alimenticio del paÃs se normalice a partir del segundo semestre, lo que a su vez hará bajar los precios. Por ahora, todo dependerá del tiempo que demore el regreso de las lluvias y de la decisión de los cultivadores de ejecutar sus proyectos productivos.
Fuente: Portafolio
